Vivimos constantemente siguiendo a otros, siendo pensados en lugar de pensar por nosotros mismos. Dirigidos por otros y dándole nuestro poder a otros. Gobernados por un jefe, por un partido político, por un padre, una hermana, un marido dominante o una mujer dictadora. ¿No tienes ganas de coger las riendas de tu vida y emprender el camino hacia tu verdadero destino? ¿no te apetece escucharte a ti mismo y tus verdades en lugar de seguir haciendo caso a las verdades de los demás y viviendo la vida de otros?

Pretendo que las personas activen la maestría que llevan dentro, que tomen todo su poder, que recuperen de sí mismos todas las partículas de luz divinas, por muy diminutas que sean, todas las que están desperdigada por el universo y en distinta dimensiones y planos de existencia. Hablo de física cuántica, de posibilidades, de infinidad de posibilidades de crearte una nueva vida desde quien eres realmente y desde quien quieres llegar a ser. Tomando las buenas decisiones. Escogiendo bien y dando los pasos certeros que te llevan a tu Dharma definitivo.  Pretendo que las personas piensen por ellas mismas y dejen de ser pensadas. Que crean en si mismas sin miedo a ser rechazadas. Fieles a ellas mismas y a sus intuiciones y corazonadas. Con valentía y coraje de comunicar lo que piensan por ellas mismas y que además sean coherentes consigo mismas y se conviertan en los seres únicos y extraordinarios que son. Libres para volver a su unidad.

No existen las malas experiencias, no existe lo malo y lo bueno. Existe todo a la vez. Todo es. Lo que es, es. Y quien decide si es positivo o negativo es uno mismo con sus interpretaciones y pensamientos. Todo es aprendizaje, todo sucede por y para algo en nuestro camino evolutivo y depende de ti que sea «evolutivo» o «involutivo». Ahora es el momento de decidir, de escoger, de tomar las riendas y decidir hacia donde quieres avanzar. Somos energía, conciencia pura, unidad. No estamos divididos. Son creencias inculcadas que si dejamos de prestar atención y empezamos a creer en las nuestras, en las auténticas y verdaderas, nuestra vida dará un giro espectacular hacia donde nosotros dirijamos esos nuevos pensamientos, accionados por nuestras verdaderas creencias.

Cuando vives desde tu más elevado Ser, desde la sede de tu alma alojada en los más profundo de tu corazón, cuando vives desde tu luminosidad y te centras en vivir tu vida, sentirte, escucharte y obedecer a tu voz interior como máxima verdad, no hay lugar para equívocos, no hay lugar para experimentar errores ni equivocaciones. Simplemente porque vivir desde el corazón siempre es un acierto. Y es tu decisión.

La vida es mucho más fácil de lo que nos la cuentan y si decides aventurarte a descubrir quien eres, lo único que obtendrás serán satisfacciones y recompensas de tu propio ser y del universo.

A los valientes, a los osados y a los que con coraje y decisión eligen ser ellos mismos, el Universo siempre les depara grandes recompensas. Quizá el camino sea diferente. Lo es. Dado que ya no serás uno más. Serás tú mismo. Único. Especial. Extra-ordinario. Y eso requiere GRANDEZA y requiere PERSEVERANCIA y requiere MAESTRÍA que vas adquiriendo por el camino, la gran maestría personal, la soberanía del SER.

Montserrat Fernández Romera