A veces, nos comportamos como avestruces, escondiendo la cabeza en el suelo para no ver la realidad, para no tener que enfrentarnos a la verdad, para no tener que esforzarnos en resolver lo que hemos de resolver y así de esta manera nos podemos pasar los días, los meses, los años y hay quien toda la vida. Estamos en la era de la información, quien no quiere saber, evidentemente no sabe.  Y pretender avanzar con lo que ya sabemos, no nos permitirá adelantar mucho en el camino.

La vida es un cambio constante, la vida es una experiencia única y de ti depende lo que hagas con ella. Tú puedes hacer que sea una vida increíble y mágica, llena de vivencias inolvidables y felices o bien puedes hacer que sea algo por lo que no quieras volver a pasar. Siempre eres tú quien elige, siempre eres tú quien decide y siempre eres tú quien crea el día a día de lo que vas a vivenciar.

Sabemos mucho de cuánto nos cuentan, de cuanto nos dicen a través de los medios de comunicación, nos creemos todo aquello que a través de esos medios nos comunican y hemos creído que esa era la verdad. Sin darnos cuenta de que lo único que hemos estado haciendo es seguir, creer y valorar una verdad que ni siquiera nos hemos cuestionado, que ni siquiera nos hemos preguntado si todo ello es lo que realmente sucede en el mundo “real”.

Por fortuna, tenemos la capacidad de crear, cada uno de nosotros, nuestra realidad y hacer que nuestro mundo sea cada vez mejor, si ponemos todo el corazón en nuestro empeño y en nuestros esfuerzos día a día de conquistar nuestra auténtica felicidad y nuestra más grandiosa verdad. Porque al fin y al cabo, se trata de ello, de encontrar nuestra verdad, ser fieles a ella y desde ahí, caminar y avanzar.

Montserrat Fernández Romera